Red Gestoras Culturales México

La Red está conformada por mujeres y mujeres trans dedicadas a la Gestión Cultural, Promoción y Creación Artística.

SOBRE COMIENZOS Y SIGNIFICADOS EN LA RELACIÓN EDUCATIVA

Por Zyanya Citlally Gómez Velázquez

Alguna vez leí que ser maestra es un oficio que te coloca en el comienzo, en lo esencial, en lo básico. (Mecenero, 2003). Al principio no entendía a que se refería, me preguntaba ¿al inicio de qué? Después de darle algunas vueltas y reflexionar sobre mi propia práctica comprendí que hablaba del comienzo de crear mundos y significados. Al ser maestra es probable que una esté cerca de niños y niñas que comienzan a razonar, a escribir, a experimentar emociones y a conocer las dinámicas sociales. Te desempeñas como una mediadora entre esos comienzos y un ser humano.

Para crear significados (palabras para nombrar, conceptos, maneras de ver el mundo, etc.) y que estos logren sembrar algo en nosotras me parece necesaria una relación, una apertura. Por ejemplo, al compartir y hablar con amigas se construyen significados y relaciones, esto es también transferible a la educación, pues también implica una apertura a lo otro. Cuando una es niña o niño nuestra madre o quien ocupe su lugar nos va mostrando el mundo, el conocimiento se genera a través del vínculo, del lenguaje o la palabra y de nuestra relación con la naturaleza, los objetos y las personas.

Para María Milagros nosotras las educadoras somos quienes continúan con esta obra, es decir, tratamos de seguir enseñando a hacer simbólico: generar tanto signos como significados. (Garretas, 2012). Es decir, intentamos enseñar y al mismo tiempo aprender el sentido de la realidad, así como procurar que las niñas y los niños sean autores de su propio mundo.

La idea de que la educación es una apertura a lo otro, un estar entre dos o más, la he traído a colación al recordar la frase de Nuria Pérez quien dice que “educar se hace siempre en relación” (Ferré, 2003). Este es, precisamente, uno de los puntos principales para entender nuestra labor como docentes desde otra perspectiva.

Si al colocarnos en la relación educativa somos conscientes de que estamos creando comienzos y significados, y de que toda relación humana es una apertura a lo otro, a dejarse otorgar y recibir, es posible abrir un camino para aprender de nuestra práctica y abrirse a la experiencia de la educación desde un punto de vista más consciente, amoroso y libre.

Pensar la pedagogía como ese lugar en donde es posible la relación, la apertura a lo otro y la invención de mundos nos abre a otras posibilidades de comprender y resignificar nuestra tarea educativa. Porque la relación también es política. Para María Milagros la relación es todo aquello que ponemos en práctica con el fin de evitar la violencia y propiciar la concordancia. (Garretas, 2001). También es política porque “la cuestión esencial de la política son las mediaciones que se hacen, no las formas finales (parlamentos, constituciones, etc.)” (Cigarini, 2004).

Desde esta perspectiva lo político es esa forma de hacer mundo con los otros, de estar y convivir y es aquí donde la pedagogía cobra mayor sentido, pues mucho del quehacer pedagógico es crear nuevas experiencias, aprendizajes y relacionamientos. Si lo político es crear mundo y hacer presente, la pedagogía son los caminos que transitamos para hacer que esto suceda, las mediaciones para inventar esos mundos.

Esto me ha llevado a pensar mi práctica como mujer, maestra y tallerista desde otra perspectiva, como creadora de experiencias, de socializaciones, de lugares y significaciones en las que, en relacionamiento con mis alumnos vamos recreando y haciendo presente. Es, como dice María Milagros “Al enseñar además de dar, recibo y aprendo: aprendo algo más sobre mí, sobre el ser que soy y sobre las posibilidades que tengo de seguir siendo.” (Garretas, 2012).

Es de esta forma que me he percatado que cuando le muestro el mundo a los niños y las niñas a través del arte, de las pinturas, de las acuarelas, los lápices, las telas y los recortes nos estamos abriendo a una posibilidad lúdica que nos autoriza como creadores de mundos y universos.

Cuando enseñamos y aprendemos solemos creemos que lo más importante está en los contenidos, pero después, en la práctica, una se da cuenta que lo esencial no está ahí sino en la forma de dar esos contenidos, “en la forma de poner en relación dos cosas o conceptos que antes no lo estaban”,1 en la forma de hablar y compartir, de escuchar y en la forma convivir con los otros, es decir de estar en relación. En la manera en que vamos mostrando el mundo a los niños y las niñas.

Hace unos meses en mi trabajo, mi compañero y yo realizamos una práctica al aire libre con nuestro grupo. Invitamos a los niños y las niñas a que, en silencio, sintieran la tierra, el pasto, tocaran las plantas, olieran las flores, buscaran insectos y sintieran el clima, les pedimos que guardaran estas sensaciones para después vaciarlas en un banco de palabras que dividimos en 4 columnas: vista, olfato, tacto y oído. Viento, ramas crujen, mariposa, bolitas de mezquite, grietas, caballo, solitario, cosquillas, y más palabras fueron las que recolectamos.

Con todas estas palabras y sensaciones cada niño y niña elaboró un relato, un cuento o un poema. Al inicio pude notar como más de una niña y un niño tenían dificultades para comenzar su escrito, me senté a lado de cada uno y comentamos las dudas e impresiones de la actividad. No solo me senté a ayudarles, sino que me coloqué en plena presencia y atención. Fue un momento en el que sentí, de manera genuina que algo se abría, que algo sucedía. Ahí, donde la relación estaba sucediendo, estaba siendo también el comienzo de algo.

Comencé por invitarlos a imaginar oraciones uniendo distintas palabras de sus columnas, por ejemplo, flores con cosquillas, rama con vaca, tierra con calor, etc. De esta forma la mediación que busqué fue colocarlos en una disposición creadora, y fueron ellos, a partir de este momento quienes se dejaron llevar por sus ideas y sensaciones, creando poemas y relatos que, sin planearlo, se asemejaron mucho a los haikus.

Viento siento amor yo siento en mi corazón, 

toro pisa la rama y el toro se para en su corazón. 

Yoshua Zuriel Esparza Flores

El cielo es bonito, es azul. 

La abeja toma polen, flor y hoja.

La mariposa baja a la tierra,

la mariposa es de colores.

Miley Andrea López Rodríguez

Mientras el aire se escuchaba, 

los pájaros cantaban,

y las flores florecían,

y las ramas se quebraban,

los pirules suaves, 

las vacas y el caballo pastizando.

Iker Jared Lozano Vázquez

Coloco por aquí algunos de estos escritos que me resultan de una gran sensibilidad y carga emotiva; y resalto, como en la práctica educativa es posible inventar significados que logren un relacionamiento distinto, con nosotras mismas, con nuestros alumnos, con los demás y nuestro entorno. Percatándonos que, al colocarnos en plena atención y presencia, estamos creando relación, nos estamos abriendo a los otros, para dar y recibir, para crear el comienzo de algo. Inventar una palabra, un trazo, un dibujo, que nos abra a la posibilidad creadora. A la apertura de un mundo que antes no existía.

1María Milagros Rivera Garretas. La mediación femenina en la historia. Textos de la Era de la Perla, DUODA Centro de Investigación de Mujeres. Universidad de Barcelona. 2023.

Zyanya Citlally Gómez Velázquez

Egresada de la Lic. Ciencias del Arte y Gestión Cultural por la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Estudiante de la Lic. Pedagogía por la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato. Miembro de la Red de Gestoras Culturales desde 2020. Su interés personal y académico se orienta hacia la educación artística, la gestión cultural comunitaria y la pedagogía como la posibilidad de brindar alternativas de participación, convivencia y mediación con el mundo. Fue cofundadora de Nébula Festival de Cine de Aguascalientes en donde formó parte del comité de organización de 2019 a 2022. Ha participado como tallerista independiente en ACNUR (Agencia de la ONU para los refugiados). Y como coordinadora de las Jornadas de Pensamiento Compartido en torno al Arte y Educación en el estado de Aguascalientes en el 2022. Ha participado como ponente en el 4to Encuentro Nacional de Gestión Cultural México, así como en mesas y foros de reflexión sobre educación artística en el Programa de Acompañamiento Creativo Sirenas y Medusas y en la Red de Gestoras Culturales. Actualmente estudia el diplomado en Arte Terapia por el Centro de Encuentro Artístico DMC A.C y se desempeña como promotora y docente en el programa Cultura Comunitaria en el eje de Semilleros Creativos de la Secretaría de Cultura Federal.

Referencias

Cigarini, L. (2004). Libertad Relacional. DUODA Revista de Estudios Feministas.

Ferré, N. P. (2003). Deseo de ser guía. DUODA Revista de Estudios Feministas.

Garretas, M. M. (2001). Mujeres en relación. Icaria.

Garretas, M. M. (2012). El amor es el signo. Educar como educan las madres. Madrid: Sabina Editorial.

Mecenero, C. (2003). Cerca del comienzo. DUODA Revista de Estudios Feministas.

María Milagros Rivera Garretas. La mediación femenina en la historia. Textos de la Era de la Perla, DUODA Centro de Investigación de Mujeres. Universidad de Barcelona. 2023.

1María Milagros Rivera Garretas. La mediación femenina en la historia. Textos de la Era de la Perla, DUODA Centro de Investigación de Mujeres. Universidad de Barcelona. 2023.

Deja un comentario